lunes, 30 de noviembre de 2009

Casi iguales por Miki.

El tiempo variaba entre lluvias y calores rajantes. Finalmente salió el sol y el derby hasta aquí 1 a 1 tenía su segundo match definitorio. El primer partido marcó la paridad en el marcador y en el juego, dejando claro que el que tuviese ese “plus” esa alma de campeón, se impondría. Naranjas y granates una vez más frente a frente por el torneo, por la clasificación, por el honor y por la Gloria. Desde el arranque Club Libertad impuso su juego, su dinámica y su gran voluntad siendo amo y señor del medio campo y creando en pocos minutos varias situaciones. La sorpresa de La Loma recaía en gritos y desorden táctico. Continuaba la presión y la dinámica de juego hasta que luego de un cabezazo en el travesaño Jorge Comai, siempre pronto en las batallas decisivas, la manda a guardar. El dominio continuaba y los granates parecían haber recibido el golpe, en crisis, parecían permitir los embates de Libertad que, en vez de rematar, se fue relajando, desinflando. Comenzó a crecer La Loma, que ya había demostrado su buen juego colectivo llegaba una y otra vez a la valla naranja, que si no fuese por el 1 de Libertad hubiese sido otro resultado.
El segundo tiempo Club Libertad, como suele suceder, se acomoda en el resultado exiguo. La Loma empezó a atacar ya llevar peligro a la zaga naranja. A partir de aquí se erigía un muro, una muralla inexpugnable, la presencia gigante del mejor arquero del campeonato. El 1 de Libertad salvó una pelota milagrosa y se lo veía, como siempre, seguro y atento a cada balón. Los granates decididos al ataque con el ingreso del jugador más desequilibrante, hizo cometer un penal infantil a la zaga naranja. Ejecución impecable, sin embargo Fernando Comai la roza, la bola besa el palo y adentro. 1 a 1 nuevamente. La Loma creció y Club Libertad contratacaba. El arquero seguía con grandes intervenciones y el partido se definiría por ejecución desde el punto penal. En ese instante un silencio espectral se había apoderado del campo, todos los demás equipos ya se habían retirado. Solo La Loma y Club Libertad, dos nobles guerreros, dos grandes equipos, dos destinos diferentes. Todos los penales fueron pateados con maestría hasta que Jorge erra el anteúltimo penalti dándole la chance a La Loma de convertir y lograr el ansiado triunfo. Una vez más la figura enorme de un guardametas profesional se arroja con su cuerpo y con su alma a cuestas para interponerse al balón y adueñárselo. Series de 1 penal hasta la definición. Dramatismo y tensión, ambos equipos ni siquiera se gritaban los goles convertidos, el pecho cerrado, expectante, nervioso. Fernando Comai, que además de excelente golero es un eximio ejecutor de penales la manda a guardar. La Loma marra su penalti que se va afuera cerca del palo izquierdo. El Dr. Marcelo, la más flamante incorporación naranja, define con categoría sellando la gran victoria de Club Libertad.
Algarabía y estallido de alegría de la escuadra naranja que mostró temple, oficio y futbol para afrontar los desafíos. La Loma noble perdedor, fiel a su estilo jugó un muy buen fútbol y, tal vez, hubiese merecido más. Un clásico muy parejo en casi todos los aspectos, un clásico que dejó atrás suspicacias para mostrar que la amistad y el sentimiento humano son más fuertes. Un clásico, que pese a la paridad, de esta vez, estuvo del lado del Campeón.
Figura: descollante, enorme, impecable, un 10 al mejor arquero del torneo: Fernando Comai

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